Archivo mensualoctubre 2017

inteligencia emocional docentes

¿Qué docente quieres ser… “sermoneador” o “mediador”?

Por Carmen García de Leaniz, responsable del programa de Pensamiento Emocional de los Colegios Zola

 

Cuando nuestros alumnos tienen conflictos, con frecuencia cometen faltas de respeto entre ellos (se gritan, insultan, pegan, se burlan, excluyen…).  Estas faltas de respeto, a nosotros, como adultos, nos generan malestar (nos enfadamos, nos indignamos, nos preocupamos, nos frustramos…). Sin embargo, es importante que más allá del enfado o la frustración que podamos sentir, recordemos que nuestra misión como docentes es ayudarles a que se traten con respeto para fomentar el bienestar individual y grupal del alumnado, para afianzar valores de convivencia y, por qué no decirlo, para poder dar también nuestras clases en un ambiente de respeto, atención y calma.

En el camino hacia este objetivo, con frecuencia, caemos en la tentación de defender al que vemos “desvalido” o  “regañar” al que ha faltado al respeto a su compañero, sin darnos cuenta de que, al hacerlo, estamos privando a nuestros alumnos de una valiosa oportunidad para aprender a dialogar entre ellos con asertividad, empatía y creatividad, fortaleciendo, además su autoestima.

Aquel alumno al que le cuesta hacerse respetar, necesita potenciar su autoconfianza para atreverse a pedir con asertividad, con firmeza, que le respeten o atreverse a expresar con confianza sus preferencias y necesidades. Por otro lado, aquel alumno que con frecuencia se comunica de una forma agresiva, insultando, burlándose o pegando a sus compañeros, seguramente necesite aprender a calmarse cuando se enfada o se frustra y a hablar con asertividad para expresar lo que le ha molestado y lo que le quiere pedir al otro para sentirse a gusto en la relación.

Para favorecer estos aprendizajes, podemos elegir adoptar alguno de estos roles:

  1. “Docente sermoneador”: centralizando la conversación, regañando cuando consideramos que han tenido una mala conducta, tomando parte y resolviendo el conflicto de la manera que consideremos nosotros que es la mejor, imponiendo nuestro criterio.
  2. “Docente mediador”: facilitando que los alumnos hablen entre ellos, que dialoguen con calma y con respeto, escuchándose y comprendiéndose el uno al otro, buscando (ellos mismos) soluciones y llegando a un acuerdo, a un compromiso bueno para las dos partes.

¿Qué rol quieres que predomine en ti al afrontar la resolución de conflictos?

El rol de “docente sermoneador” puede parecer más rápido y eficaz a corto plazo y, en ocasiones, cuando no disponemos de tiempo para abordar un conflicto, puede ser hasta cierto punto útil. Sin embargo, tenemos que ser conscientes de que, si abusamos de este estilo, estaremos generando una dependencia en nuestros alumnos de nosotros y estaremos perdiendo la oportunidad de desarrollar todas las competencias socio-emocionales anteriormente mencionadas.

En los Colegios Zola creemos que el  “rol de mediador” es el más efectivo para favorecer la buena convivencia y desarrollar en nuestros alumnos su autonomía para resolver conflictos al tiempo que fortalecemos su autoestima.

 

 

Raquel Villaescusa: “El CV escolar esta saturado de obligaciones, no hay espacio para las emociones”

El próximo jueves 19 de octubre, Raquel Villaescusa, experta en Inteligencia Emocional, ofrece la charla “Enseñando y aprendiendo a vivir” en el Colegio Zola Las Rozas. Esta actividad, que se desarrolla entre las 17h10 y las 18h40, está dirigida a toda la comunidad educativa del centro: familias, docentes y alumnos. El Pensamiento Emocional es uno de los pilares de los Colegios Zola y por ello pone en marcha iniciativas de este tipo, de entrada libre y dirigidas a abordar la inteligencia emocional desde un punto de vista global.

Cuéntanos un poco tu trayectoria en cuanto a Pensamiento Emocional se refiere

Trabajo hace más de 20 años en comunicación audiovisual y marketing. Afortunadamente la vida me ha ido llevando por el camino adecuado. La llegada de mis hijos me ha hecho reconocer, asumir, interiorizar, agradecer, perdonar y así permitir que todo lo que corresponda me suceda. Porque no existe casualidad, sino causalidad. La maternidad de mi primera hija, hace 11 años, me convirtió en doula, acompañante emocional e informativa del proceso de la maternidad, en todas sus etapas. Así fue que descubrí que nuestros hijos son el más preciado tesoro, tanto para nosotros como para nuestra sociedad, y que por tanto cuidar de la familia es nuestra tarea fundamental en esta vida. Y para seguir acompañando, más allá de la crianza temprana, fue que me convertí en coach familiar. Pero lo que más disfruto y para lo que estoy en este mundo es para compartir todo lo que he aprendido con todo el que así lo requiera. Y tengo que deciros mi secreto: la respuesta siempre está en tu interior, yo sólo te acompaño, te sostengo y te aporto las herramientas necesarias para que lo descubras…

El próximo jueves 19 de octubre impartes la charla de inteligencia emocional “Enseñando y aprendiendo a vivir”. ¿Qué vamos a encontrar los que asistamos a ella? ¿Qué podemos esperar?

A través de la toma de conciencia, escucha activa y atención plena, claves fundamentales de la gestión emocional, conoceremos y reflexionaremos sobre la inteligencia emocional, la disciplina positiva, la gestión de conflictos, las personas tóxicas, los niños eternos, la gestión de rabietas, para niños y no tan niños… Todo ello enfocado a la familia, la educación y la crianza, pero también aplicable a nivel personal y en el mundo adulto, por supuesto…

¿Crees que es importante que los Colegios ofrezcan recursos a las familias en cuanto a pensamiento emocional se refiere (como la charla que vas a impartir)? ¿Es habitual que lo hagan los colegios?

Tan importante lo considero porque estoy convencida de que si no desarrollamos desde niños nuestra inteligencia emocional, no podemos ser personas completas. Acompañar y fomentar la capacidad para gestionar y resolver conflictos emocionales es tan importante o más que sobre conflictos racionales… Y para padres y docentes, estar formados en ello compete a su responsabilidad en crianza y educación, cada cual es su faceta.

¿Cómo crees que debe implantarse el pensamiento emocional en los Colegios? ¿Crees que es una asignatura pendiente?

¡Claro que está pendiente! ¡De hecho es la gran olvidada! Vivimos tan deprisa y en una sociedad tan competitiva, sin tiempo para la reflexión, que eso es lo que les transmitimos a nuestros hijos y alumnos! El currículum escolar esta saturado de contenidos y obligaciones, no hay espacio para las emociones. Mi hija, que cursa sexto este año, lleva estudiando valores en lugar de religión unos cuantos años, y la verdad es que la aportación emocional en esa asignatura es bastante válida, pero mi opinión personal es que en el resto de las asignaturas no sucede… Estaría fenomenal que se impartiera como asignatura, pero la clave estaría en que padres y docentes estuvieran convenientemente formados en educación emocional, y desde ese prisma impartirán, criaran y educaran. Es más una cuestión de actitud, pienso yo, de toma de conciencia. Es básico saber desde donde se hacen y dicen las cosas. No consigo entender porqué está sociedad nos educa desde la no expresión de nuestras emociones y sentimientos. Es prioritario para tolerar la frustración y gestionar nuestras emociones saludablemente, tanto para niños como para adultos.

¿Qué nos aporta la formación en pensamiento emocional a los adultos? ¿Y a los niños?

Autoconocimiento, capacidad de reflexión, autoestima, valores… Todo ello es necesario para vivir plenamente, tanto grandes como pequeños. Los niños son personas, igual que los adultos, lo que nos diferencia es la experiencia vital. Aunque es cierto que hay adultos que no consiguen interiorizar y validar su experiencia vital.

Ofrezcamos pues a nuestros hijos y alumnos la oportunidad de conocerse y expresarse plenamente, para que puedan ser adultos completos; en definitiva, personas felices.