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minfulness para escépticos

Recursos para hacer mindfulness con alumnos escépticos

¿Qué hacer cuando tus alumnos no creen en mindfulness?

Si tienes alumnos escépticos respecto a la importancia y beneficios de practicar mindfulness, te invitamos que proyectes y comentes en clase los siguientes vídeos:

  1. Beneficios de mindfulness: Vídeo animado que explica de forma muy sencilla y visual todos los beneficios de practicar mindfulness.

https://www.youtube.com/watch?v=awB9G2WZ_2w

  1. How stress affects your brain: en este vídeo se explica cómo afecta el estrés (al sueño, la memoria, la capacidad de concentración y aprendizaje) y cómo practicar deporte y mindfulness ayuda a combatir el estrés y sus efectos.

https://www.youtube.com/watch?v=WuyPuH9ojCE&feature=share

  1. How stress affects your body: este vídeo explica en inglés el impacto del estrés en nuestra salud.

https://www.youtube.com/watch?v=v-t1Z5-oPtU

  1. Artículo que recoge evidencias científicas de las consecuencias del estrés y los beneficios de practicar mindfulness.

https://www.terapiaestrategicacanarias.es/mindfulness-algunos-resultados-beneficios

  1. Entrevist a Phil Jackson (entrenador de NBA) sobre mindfulness en el deporte. Phil” Jackson es un exentrenador y exjugador de la National Basketball Association. Como jugador, Phil Jackson consiguió dos campeonatos de la NBA, y como entrenador tiene el récord absoluto con 11 títulos, superando la anterior marca histórica de 9 campeonatos como entrenador de Red Auerbach.

https://www.youtube.com/watch?v=W0xXQxTZYUM

  1. Entrevista a la psicóloga Patricia Ramírez. Esta psicóloga de equipos deportivos, experta en autoestima, nos cuenta los beneficios de practicar mindfulness de una forma muy sencilla y clara. También ofrece claves para practicar esta técnica correctamente.

https://www.youtube.com/watch?v=o6vV0_1sGGs

  1. Kobe Bryant (jugador de NBA baloncesto) explica lo que le aporta practicar midnfulness todos los días (vídeo en inglés)

https://www.youtube.com/watch?v=ucNODrsGdx0&feature=share

  1. Lebron practicando mindfulness durante un “time out”

https://www.youtube.com/watch?v=SCR7OfRuQd4

 

Vuelta a las rutinas de Pensamiento Emocional: Emociómetro, mindfulness y resolución de conflictos

Un año más, en nuestro Programa de Pensamiento Emocional de los Colegios Zola, arrancamos en todas las etapas (infantil, primaria y secundaria) estableciendo  acuerdos para la buena convivencia en cada grupo y poniendo en marcha las rutinas diarias para entrenar las competencias clave para seguir desarrollando la inteligencia emocional de los alumnos/as del centro.

 

Como sabéis, la inteligencia emocional no es un conocimiento que se pueda aprender de forma teórica, sino que se necesitan “experiencias”, “vivencias” que permitan a los estudiantes poner en práctica  sus capacidades socio-emocionales.

Para ello, en el cole, generamos momentos y espacios, para realizar las siguientes rutinas:

“Emociómetro”: con esta rutina,  aprenden a “parar y sentir”, darse cuenta y expresar con naturalidad sus emociones. Aprenden a reflexionar sobre lo que necesitan, profundizando en su autoconocimiento. También  aprenden a escuchar y demostrar empatía hacia los sentimientos de sus compañeros.

Mindfulness: Con esta rutina, queremos entrenar y desarrollar la capacidad de vuestros hijos para calmarse y concentrarse.

Así, tendrán más facilidad para aprender, para estudiar, para reducir el estrés (ante los exámenes o cualquier reto de la vida) y para gestionar sus enfados sin estallar o bloquearse.

Serán más conscientes de lo que les pasa por dentro y de lo que ocurre a su alrededor, mejorando su capacidad para relacionarse.

Resolución de conflictos: Con esta rutina queremos desarrollar la comunicación asertiva de vuestros hijos y que adquieran el hábito de:

  • parar, calmarse y pensar antes de hablar,
  • expresar lo que les molesta y pedir lo que necesitan, desde el respeto,
  • escuchar y demostrar comprensión (empatía) hacia las necesidades y puntos de vista de sus compañeros,
  • buscar con creatividad y flexibilidad soluciones,
  • llegar a acuerdos concretos, buenos para ambas partes.

Nos gustaría caminar de la mano colegio y familias, por lo que os invitamos a entrar en nuestra página de Pensamiento Emocional, para conocer más en detalle cómo realizamos estas rutinas y encontrar ideas para reforzarlas desde casa. Pincha en el siguiente enlace para acceder a la página. 

 

Autora del artículo:
Carmen García de Leaniz
Responsable del programa de Pensamiento Emocional de los Colegios Zola 

Vídeos-Ponencias del II Encuentro Eduemoción

Nuestra II Edición del Encuentro Eduemoción: Inteligencia Emocional en las Aulas estuvo dirigido por ponentes de primer nivel que desarrollaron diferentes aspectos sobre el pensamiento emocional. En este artículo os dejamos las ponencias completas de algunos de los profesionales que se acercaron al evento anual de emociones y educación de los Colegios Zola.

Jesús C. Guillén, experto en Neuroeducación, ofreció detalles sobre el funcionamiento de nuestro cerebro y para ello conquistó a la audiencia con distintos juegos y dinámicas.

A continuación, el catedrático de Psicología de la Universidad de Málaga, Pablo Fernández Berrocal, se centró en el aspecto sobre cómo evaluar la inteligencia emocional, y qué avances hay en este sentido.

 

 

La presidenta de la Fundación Aprender, Irene Ranz, contó su experiencia en el Colegio BrotMadrid, un centro educativo con una integración específica de alumnos y alumnas con dificultades específicas de aprendizaje, principalmente dislexias. También avanzo la nueva apertura del Colegio Jara, un centro educativo ordinario que reproduce la esencia pedagógica del Modelo Hélix de la Fundación Aprender, un modelo para todos los que buscan aprender de otra manera potenciando las capacidades, desarrollando talentos, y que lleva al éxito escolar.

 

También participó Carmen García de Leániz, responsable del programa de Pensamiento Emocional de los Colegios Zola, quien han avanzado su experiencia en la implantación y desarrollo de la inteligencia emocional en todos los niveles de un centro educativo.

¡Esperamos que disfrutéis de estos vídeos!

¡Época de notas! Las emociones también cuentan

Evaluación de pensamiento emocional

En los Colegios Zola entienden que los alumnos necesitan desarrollar su dimensión emocional como complemento indispensable del desarrollo de su dimensión cognitiva. Por eso, además de contar con un programa de pensamiento emocional propio, ahora también entregan a familias y estudiantes un informe en el que les trasladan las competencias que estos últimos han desarrollado durante el trimestre.

Así se evalúan cuestiones como el reconocimiento y expresión de emociones, Mindfulness, Comunicación asertiva y Gestión de la frustración.

Los Colegios Zola llevan una década trabajando la puesta en práctica en el aula de actividades y dinámicas encaminadas al desarrollo de las competencias y habilidades que componen el Pensamiento Emocional. Esto incluye la práctica del mindfulness, el programa 10meses10valores, etc. y también con la implicación de toda la comunidad educativa en la organización de charlas, talleres, etc.

ponentes eduemoción

Éxito de la II Edición de Eduemoción sobre la Inteligencia Emocional en las aulas

La II Edición del Encuentro Eduemoción: Inteligencia Emocional en las Aulas se ha celebrado el pasado 9 de marzo con una gran participación y ponentes de primer nivel: el experto en neuroeducación, Jesús C. Guillén, que ha dado detalles sobre el funcionamiento de nuestro cerebro;  el catedrático de Psicología de la Universidad de Málaga, Pablo Fernández Berrocal, quién ha explicado las claves para la evaluación de los programas de Inteligencia Emocional, y la presidenta de la Fundación Aprender Irene Ranz, quién ha hablado de las emociones desde la “Cabeza, el Cuerpo, el Corazón y el Contexto”.

Además Eduardo Blesa, profesor en el Colegio la Asunción de Málaga, y la responsable del programa de Pensamiento Emocional de los Colegios Zola, Carmen García de Leániz, han expuesto su experiencia en la aplicación de iniciativas de inteligencia emocional en los centros educativos donde trabajan habitualmente.

Según Pablo Fernández Berrocal, Catedrático de Psicología de la Universidad de Málaga, “utilizando programas adecuadamente validados e implementados, tiene efectos beneficiosos en la salud física y mental, y previene el consumo de drogas, las relaciones interpersonales tóxicas o el rendimiento académico bajo del alumnado”

Por su parte Jesús C. Guillén, experto en neuroeducación, ha recordado durante su ponencia que los estereotipos de género en educación “chocan con lo que sabemos hoy día sobre nuestro cerebro plástico en continua transformación y que dañan gravemente las creencias de los estudiantes sobre su propia capacidad”.

El evento ha estado dirigido a profesionales del mundo de la educación con el objetivo de compartir experiencias en torno a la introducción, desarrollo y evaluación del pensamiento emocional en centros escolares.

La asistencia a Eduemoción ha sido gratuita y está organizado por los Colegios Zola con la colaboración de distintas empresas y organizaciones. Cada vez un mayor número de profesionales del sector educativo son más conscientes de la importancia de que los alumnos/as desarrollen de manera conjunta su estado cognitivo y emocional.

Inteligencia emocional en los Colegios Zola

Los Colegios Zola  apuestan por que los alumnos desarrollen su dimensión emocional como complemento indispensable del desarrollo de su dimensión cognitiva. Por eso han impulsado la gestión socioemocional del alumnado a través de un programa de pensamiento emocional propio con el que cada trimestre trabajan distintos objetivos y valores como el autoconocimiento, la asertividad, la empatía, las habilidades sociales, la resiliencia, el liderazgo y el trabajo en equipo, entre otros.

Además, estos centros llevan 10 años formando al profesorado y a las familias en inteligencia emocional, incluyendo sesiones de mindfulness para docentes, familias y alumnos, organizando charlas y talleres mensuales para su comunidad educativa, etc.

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pablo fernández berrocal

Pablo Fernández Berrocal: “La IE no es un lujo, es una necesidad”

Pablo Fernández Berrocal, catedrático de Psicología de la Universidad de Málaga, nos adelanta en esta entrevista algunas claves de su próxima intervención en el II Encuentro Eduemoción: Inteligencia Emocional en las Aulas. 

  • ¿Qué te parece la oportunidad de participar en un congreso como Euduemoción?

Una ocasión muy especial para poder compartir los conocimientos de nuestro Laboratorio de Emociones sobre cómo educar las emociones y la inteligencia emocional tanto del profesorado como del alumnado. Para nosotros es trascendental que ese conocimiento no se quede olvidado en las bibliotecas de las universidades, y que se transfiera de forma rápida a la sociedad y a la escuela.

  • ¿Crees es que es importante potenciar la educación emocional en los colegios?

La evidencia científica de los últimos 20 años ha demostrado que la educación emocional en los colegios es un factor protector de aspectos tan relevantes para la vida como la salud física y mental, el funcionamiento social o el rendimiento académico. En concreto, los alumnos/as que han recibido una educación en IE adecuada y con programas bien implementados disfrutan de una vida socio-familiar y académica de mayor bienestar y calidad.

  • ¿Cómo dirías que es una persona emocionalmente inteligente?

Una persona emocionalmente inteligente es la que tiene la capacidad para dirigir las emociones que se presentan en su vida personal y profesional de una forma estratégica y planificada. En este sentido, la inteligencia emocional es una habilidad que nos permite percibir, comprender y regular las emociones propias, pero también las de los demás. Lo ideal es tener tanto habilidad emocional personal como social, aunque no siempre es así.

  • ¿Con habilidades emocionales se nace o se pueden educar?

Una parte de nuestra inteligencia emocional es heredada, pero también tenemos una capacidad de aprendizaje y de progreso muy amplia. La investigación ha mostrado que todos disponemos de un potencial de mejora de nuestras habilidades emocionales y sociales a lo largo de todo el ciclo vital por lo que es primordial comenzar lo antes posible.

  • ¿Crees que es importante dar herramientas a la comunidad educativa para enseñar a los alumnos a conocer sus emociones?

No solo es importante, es indispensable para sobrevivir en el siglo XXI. La enseñanza de la IE en las escuelas no es un lujo, es una necesidad.  La evidencia científica nos muestra que la educación de la inteligencia emocional utilizando programas adecuadamente validados e implementados, tiene efectos beneficiosos en diferentes ámbitos tan importantes como la salud física y mental, el consumo de drogas, las relaciones interpersonales y la conducta agresiva o el rendimiento académico del alumnado.

  • ¿Qué te parecen iniciativas cómo la que se desarrolla en los Colegios Zola que tienen un programa propio de inteligencia emocional y más de diez años investigando en este campo?

Es necesaria una revolución emocional en el sistema educativo y en la sociedad y que iniciativas como la vuestra se estén llevando a cabo en España es un orgullo para todos y una prueba de que este cambio es posible y no sólo una utopía o algo que ocurre en otros países que admiramos.

 

Eduardo Blesa

Entrevista a Eduardo Blesa

Es profesor en el Colegio La Asunción en Málaga donde imparte’Mindfulness’ como asignatura obligatoria en Bachillerato

¿Es difícil enseñar  educación emocional a alumnos adolescentes?

Según mi experiencia en el campo de las emociones, me atrevería a decir que incluso puede ser más fácil que con adultos, siempre que el trabajo  esté bien enfocado y las actividades sean  muy prácticas. Los adolescentes son muy permeables a las emociones, aunque en ocasiones no saben identificarlas son conscientes de que “algo” les pasa. Además, no suelen tener prejuicios a la hora de abordarlas, reconocerlas y aceptarlas.

 

¿Crees que iniciativas como Eduemoción son importantes para concienciar a la comunidad educativa de la importancia de la educación emocional en la escuela?

Sí, me parece muy interesante esta iniciativa, ojalá y abundaran mucho más, todavía queda mucho camino por recorrer, la comunidad educativa no está todavía concienciada de la gran importancia que supone el conocimiento y la gestión adecuada de las emociones para el desarrollo personal de los alumnos, sean de la edad que sean.

Un proyecto educativo serio para el siglo XXI, para una escuela ya en  futuro,  no puede dar la espalda a la gran potencialidad y exponencialidad que tienen las emociones como factor de desarrollo personal en cualquier ámbito profesional.

¿Qué espera de su participación en Eduemoción?

Sobre todo compartir mi experiencia profesional y el  trabajo  que hago con los alumnos en el campo de mindfulness y gestión emocional. Intento explicar la necesidad que tiene la escuela de abrir sus puertas a una nueva forma de educar, donde sea posible conciliar el desarrollo de la tecnología, que en algunas ocasiones nos tiene secuestrados, con la inteligencia emocional.

Difundir sobre todo, la importancia del  desarrollo emocional y personal como respuesta a un   proyecto humanizador que incorpore el universo emocional que somos cada uno de nosotros, la atención plena, la conciencia plena, el silencio, el autocontrol y la compasión.

¿Crees que es necesario en las escuelas una asignatura en educación emocional?

En este momento presente no es sólo necesario, tendría que ser obligatorio. Una educación inclusiva debe incorporar el autoconocimiento  como eje vertebrador de desarrollo personal.

Ya es hora de poner como centro de la educación a los  verdaderos protagonistas de la escuela, los alumnos, que demandan cada vez más, la necesidad de una nueva escuela que integre de forma incondicional el desarrollo del universo emocional. La  empatía y la compasión se han convertido en claves fundamentales en el mundo de hoy para  la convivencia humana.

El nuevo modelo educativo para el siglo XXI tiene que dirigirse a la propia interioridad humana de los alumnos, el autoconocimento personal es y será una de las claves de progreso y  de desarrollo para la humanidad

empatía, pensamiento emocional

Educar con empatía y firmeza

Carmen García de Leaniz, responsable de Pensamiento Emocional de los Colegios Zola

Durante los meses de noviembre y diciembre queremos desarrollar la empatía y la solidaridad en nuestros alumnos/as. Nuestro ejemplo como docentes es el punto de partida para desarrollar esta competencia social en el aula.

No siempre es sencillo demostrar empatía cuando educamos, especialmente cuando vemos conductas disruptivas que dañan a otras personas o a nosotros mismos.

Sin embargo, nos puede ser útil recordar que, detrás de una mala conducta, con frecuencia, hay una emoción y una necesidad emocional que necesita ser atendida.

Cuando un alumno/a está teniendo conflictos reiteradamente con sus compañeros (o profesores) y pierde la calma, insultando, pegando o faltando al respeto a los demás, nuestra empatía al hablar con él/ella puede ser una gran aliada para lograr conectar, descubrir la raíz del problema, ayudarle a tomar perspectiva  dándose cuenta de las consecuencias de sus actos, e influir en sus valores, objetivos y conductas.

Es sin duda un reto que conlleva esfuerzo y tiempo (el cual no nos sobra) por nuestra parte. Sin embargo,  la recompensa puede ser muy grande: fortalecer la autoestima de un alumno/a (o varios afectados), mejorar la convivencia en clase, conseguir una mayor concentración y calma en el aula facilitando la impartición de las asignaturas y mejorando el rendimiento académico… por no hablar del impacto en la vida futura de ese alumno/a y las personas que se relacionen con él/ella. ¡Merece la pena intentarlo!

Y, ¿qué pasos puedes dar para educar con empatía cuando hay malas conductas?

  1. Cálmate: En primer lugar, es esencial que pares, te calmes y te des cuenta de cómo te sientes tú y cómo reaccionas, cómo tratas al alumno en cuestión cuando tiene la conducta disruptiva de falta de respeto.
  2. Prepara tu actitud: De ella dependerá tu capacidad de influir o no en el alumno/a.
  • Define tu Motivación: Conecta con una motivación constructiva. Más allá de regañar al alumno o hacerle ver lo que está haciendo mal, pregúntate: ¿Cómo se siente el alumno/a con sus compañeros, en su familia, en clase?; ¿Qué valor necesita aprender?, y ¿Cómo puedes ayudarle tú a lograrlo?
  • Confía: Si tu alumno percibe desconfianza por tu parte, si percibe que no le valoras o no crees en su capacidad de mejora, se cerrará en banda y no se esforzará por cambiar.
  • Conecta: Comienza la conversación transmitiendo tu sincero interés por ayudarle, demuéstrale que te importa y hazle preguntas abiertas con afecto para tratar de descubrir las causas de su conducta, sus sentimientos y necesidades: “¿Qué ha ocurrido?”, “¿Cómo te has sentido?” ¿Cómo has reaccionado? ¿Qué te ha llevado a actuar así? ¿Qué querías lograr? ¿Qué necesitas?”
  • Escucha y observa: Con los 5 sentidos, sin interrumpir, mirándole a los ojos, escucha sus palabras, observa su tono de voz, sus gestos, su mirada, sus movimientos, lo que dice y lo que no dice… Dale su tiempo antes de intervenir. Evita juzgar o interrumpir.
  • Empatiza: Demuéstrale respeto y comprensión hacia su perspectiva y sus emociones, sin trivializar o deslegitimar su sentir: “entiendo que te hayas sentido así ante la situación de…”. Antes de hablarle de su conducta, dedica un tiempo a validar sus sentimientos y demostrar comprensión.
  • Redirige y muestra tu apoyo: Una vez que has demostrado comprensión por sus sentimientos y su punto de vista, será más probable que el alumno/a escuche y se abra a otra perspectiva. Ahora es el momento para reforzar el valor o la virtud que quieres desarrollar (respeto, responsabilidad…). En vez de regañar y “sermonear”:
  • Eleva su nivel de conciencia respecto a las consecuencias de su conducta: “lo que haces te ayuda a conseguir realmente lo que necesitas, te acerca o te aleja? ¿tu crees que estás actuando con “respeto/responsabilidad…”? “¿qué consecuencias tiene para ti y para los demás?”. Si no ve las consecuencias de sus actos, explícaselas con calma para ampliar su perspectiva, describiendo hechos y conductas (evitando etiquetar).
  • Fomenta su responsabilidad:
    1. preguntándole si quiere solucionar la situación. “¿Quieres mantener esta situación o hacer algo para mejorarla? ¿cómo quieres comportarte… con respeto/responsabilidad o seguir haciendo lo mismo? si no quiere, ayúdale a ver lo que supondría no cambiar su actitud, “¿qué crees que puede pasar si se mantiene esta situación?”)
    2. Refuerza el valor que quieres trabajar y ayúdale a identificar qué puede hacer para actuar desde ese valor: “¿Qué puedes hacer tú, que esté en tu mano, para comportarte con “respeto, responsabilidad…” (el valor que quieras reforzar)? ¿Qué conductas puedes cambiar?
  • Pídele su compromiso, un objetivo concreto: “Entonces, ¿a qué te comprometes? ¿Qué vas a hacer a partir de ahora?”
  • Ofrécele tu apoyo para que logre cumplir su compromiso: “¿Qué puedo hacer yo para ayudarte a cumplir tu compromiso? ¿Qué te parece si …?”
  • Llega a un acuerdo sobre las consecuencias en caso de no cumplir su compromiso: “¿Qué pasa si no cumples el acuerdo? ¿Qué consecuencia podríamos aplicar que te parezca justa?”
  • Pídele que recapitule: “Entonces, ¿A qué acuerdo hemos llegado en esta conversación?”
  • Reconócele su esfuerzo por mejorar y demuéstrale tu confianza y tu apoyo: “Valoro mucho tu compromiso y confío en ti, estoy convencid@ de que te vas a esforzar por conseguirlo. Yo estoy aquí para ayudarte. Ánimo”.

Por último, haz seguimiento y gestiona tus expectativas: Los cambios no se consiguen de la noche a la mañana. Llevan tiempo. Valora cada pequeño avance, y si “tropieza de nuevo” (que será probable), persevera y toma perspectiva de su evolución: ¿está reduciendo la frecuencia o la intensidad de su conducta disruptiva? Si es así, felicítate y felicítale! Si no es así, habla y busca otra estrategia.

 

Claves para ser un buen ‘mediador’ en los conflictos

Texto: Carmen García de Leaniz

Adoptar un  “rol de mediador” ante los conflictos de nuestros alumnos es lo más efectivo para favorecer la buena convivencia y desarrollar su autonomía para resolver problemas, al tiempo que fortalecerás su autoestima.  Para potenciar tu rol de “docente mediador”, te recomendamos:

  1. En primer lugar, recuerda a tus alumnos los 5 pasos claves (de la mano) para resolver los conflictos  y pídeles que se comprometan a seguir estos pasos cada vez que tengan un conflicto.

  2. Deja en un lugar visible del aula los 5 pasos, para que puedan seguirlos cuando lo necesiten.

  3. Cuando necesiten tu ayuda, es importante que tengas en cuenta los siguientes consejos:

    • Antes de empezar a mediar, asegúrate de estar en calma y pregúntales: “Queréis resolver el conflicto? ¿Queréis solucionarlo?” Si alguna de las partes dice que no, entonces, es mejor que, antes de ponerles a hablar, ayudes al que no quiere solucionarlo a reflexionar sobre las consecuencias de mantener la situación y los posibles beneficios de resolver el conflicto.

    • Durante el proceso, es importante que seas un facilitador, no un juez que decida cómo resolver el conflicto. Para ello es esencial que les recuerdes que NO estás ahí para que te cuenten a ti lo sucedido, sino para facilitar que hablen entre ellos y busquen soluciones buenas para ambos.

    • Por lo tanto, NO es recomendable que te posiciones entre los dos alumnos sino detrás del que esté hablando, para evitar que se dirijan a ti, en vez de al compañero.

    • Pídeles que hablen por turnos y, si ves que al hablar, se empiezan a expresar de forma poco respetuosa, recuérdales la fórmula asertiva, invitándoles a que se digan el uno al otro, qué ha ocurrido, qué le ha molestado y qué quiere pedirle a su compañero para solucionarlo

    • antes de buscar soluciones, pídeles que se demuestren uno al otro que se han escuchado diciéndose: “he entendido que te has sentido…. Cuando… y que me estás pidiendo que…”

    • Si, antes de demostrarse escucha y comprensión, empiezan a justificarse, pídeles que demuestren que se han escuchado y que se repitan el uno al otro lo que han entendido que le molesta al otro y lo que le está pidiendo para solucionarlo.

    • Por último, al llegar a un acuerdo, es importante que se comprometan uno con otro expresando lo que SÍ van a hacer, en vez de expresando lo que van a dejar de hacer. Es decir, en vez de decir “me comprometo a NO volverte a pegar”, me comprometo a “hablar y decirte lo que me molesta en vez de pegarte o gritarte”.

Recuerda, cada conflicto es una valiosa oportunidad para trabajar la comunicación asertiva, la escucha y la empatía en nuestros alumnos. Ayúdales a ser autónomos y a relacionarse con respeto.
inteligencia emocional docentes

¿Qué docente quieres ser… “sermoneador” o “mediador”?

Por Carmen García de Leaniz, responsable del programa de Pensamiento Emocional de los Colegios Zola

 

Cuando nuestros alumnos tienen conflictos, con frecuencia cometen faltas de respeto entre ellos (se gritan, insultan, pegan, se burlan, excluyen…).  Estas faltas de respeto, a nosotros, como adultos, nos generan malestar (nos enfadamos, nos indignamos, nos preocupamos, nos frustramos…). Sin embargo, es importante que más allá del enfado o la frustración que podamos sentir, recordemos que nuestra misión como docentes es ayudarles a que se traten con respeto para fomentar el bienestar individual y grupal del alumnado, para afianzar valores de convivencia y, por qué no decirlo, para poder dar también nuestras clases en un ambiente de respeto, atención y calma.

En el camino hacia este objetivo, con frecuencia, caemos en la tentación de defender al que vemos “desvalido” o  “regañar” al que ha faltado al respeto a su compañero, sin darnos cuenta de que, al hacerlo, estamos privando a nuestros alumnos de una valiosa oportunidad para aprender a dialogar entre ellos con asertividad, empatía y creatividad, fortaleciendo, además su autoestima.

Aquel alumno al que le cuesta hacerse respetar, necesita potenciar su autoconfianza para atreverse a pedir con asertividad, con firmeza, que le respeten o atreverse a expresar con confianza sus preferencias y necesidades. Por otro lado, aquel alumno que con frecuencia se comunica de una forma agresiva, insultando, burlándose o pegando a sus compañeros, seguramente necesite aprender a calmarse cuando se enfada o se frustra y a hablar con asertividad para expresar lo que le ha molestado y lo que le quiere pedir al otro para sentirse a gusto en la relación.

Para favorecer estos aprendizajes, podemos elegir adoptar alguno de estos roles:

  1. “Docente sermoneador”: centralizando la conversación, regañando cuando consideramos que han tenido una mala conducta, tomando parte y resolviendo el conflicto de la manera que consideremos nosotros que es la mejor, imponiendo nuestro criterio.
  2. “Docente mediador”: facilitando que los alumnos hablen entre ellos, que dialoguen con calma y con respeto, escuchándose y comprendiéndose el uno al otro, buscando (ellos mismos) soluciones y llegando a un acuerdo, a un compromiso bueno para las dos partes.

¿Qué rol quieres que predomine en ti al afrontar la resolución de conflictos?

El rol de “docente sermoneador” puede parecer más rápido y eficaz a corto plazo y, en ocasiones, cuando no disponemos de tiempo para abordar un conflicto, puede ser hasta cierto punto útil. Sin embargo, tenemos que ser conscientes de que, si abusamos de este estilo, estaremos generando una dependencia en nuestros alumnos de nosotros y estaremos perdiendo la oportunidad de desarrollar todas las competencias socio-emocionales anteriormente mencionadas.

En los Colegios Zola creemos que el  “rol de mediador” es el más efectivo para favorecer la buena convivencia y desarrollar en nuestros alumnos su autonomía para resolver conflictos al tiempo que fortalecemos su autoestima.

 

 

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